martes, 12 de mayo de 2015

Las Trampas Más Escandalosas de la Historia del Deporte

Simular una lesión con cápsulas de sangre, un florete conectado a un interruptor, un maratón en metro y hasta un pene falso para evitar un positivo 


Los discapacitados de España
 
Las trampas más escandalosas de la historia del deporte 

La selección española de baloncesto se proclamó campeona olímpica en los Juegos Paralímpicos de Sidney, en el año 2000. Tenía un equipazo que arrasó en cada uno de sus partidos, pero luego se descubrió que 10 de los 12 jugadoresno sufría ninguna discapacidad intelectual. Es más, varios jugadores militaban en equipos de la Liga EBA y hasta había un periodista, que luego se justificó diciendo que estaba trabajando para un reportaje. Un bochorno de magnitud mundial y España, claro, tuvo que devolver el oro. 



El autoaccidente de Piquet
 
trampas 

En 2008, en una nocturna carrera de la Fórmula 1 en Singapur, Nelsinho Piquet perdió el control de su Renault y tuvo un accidente tremendo. Se activaron los protocolos pertinentes, pero luego se descubrió la trampa. En realidad, fue una maniobra del equipo para beneficiar a Fernando Alonso, que al final ganó esa carrera porque salió el coche de seguridad. Piquet dijo en primera instancia que había sido un error de pilotaje, pero la FIA sospechó sobre el asunto y dejó en evidencia a todos. Piquet (que luego desveló que le habían sugerido provocar el choque contra el muro) y Alonso fueron absueltos, pero Briatore, entonces jefe de todo en Renault, fue expulsado de la F1. 



Cápsulas con sangre en el rugby
 
deporte 

Un deporte tan noble y caballeroso como el rugby se llevó las manos a la cabeza por una trampa tremenda. Tom Williams, jugador de los Harlequins, equipo de la Premiership inglesa, se metió en la boca una cápsula que, una vez mordida, simulaba un chorro de sangre. Buscaba ser sustituido para que se realizara un cambio y entrara un compañero mejor preparado para patear un golpe de castigo. Al jugador se le sancionó tres años y al entrenador del equipo uno. 



Un maratón a la velocidad del metro
 
escandalo 


Rosie Ruiz destrozó el cronómetro en el maratón de Boston de 1980, dos horas, 31 minutos y 56 segundos. Pulverizó su propia marca personal que firmó antes en Nueva York. Pero la estadounidense, de origen cubano, levantó sospechas desde el inicio por sus buenos tiempos y por lo fresca que estaba al termino de las carreras, como una rosa después de 42 kilómetros y sus 195 metros. Claro, fue en metro. 



Un pene falso para camuflar el dopaje
 
historia 


El fondista Devis Licciardi pensaba tenerlas todas consigo pero un control antidopaje descubrió su secreto. El atleta italiano de 28 años usaba un pene falso que guardaba dentro de los calzoncillos y que contenía orina limpia para eludir los exámenes antidroga. El corredor, miembro del equipo Aeronáutica Militar y especialista en 3.000 metros, participó en un campeonato nacional en la ciudad de Molfetta, en la provincia Bari. Cuando finalizó la carrera fue sorprendido con un test después de que el Comité Italiano llevara tiempo sospechando de que Liciardi tomaba sustancias prohibidas. 


La mano de Dios
 
Las trampas más escandalosas de la historia del deporte 


Hay muchísimas trampas en el fútbol, pero la más emblemática es la mano de Dios de Diego Armando Maradona. Fue en el Mundial de México 1986 y la estrella argentina, que hasta entonces lo era todo, torturó a Inglaterra con aquel golazo en el que recorrió medio campo sorteando rivales y con la mano de dios. Eran los cuartos de final y Argentina, que luego ganó ese Mundial, se impuso 2-1. «Fue un poco con la cabeza y un poco con la mano de Dios», desveló. De cabeza, nada. Mano en toda regla. 





La bola, un poquito más cerca
 
trampas 


También el golf tiene su capítulo negro. En la previa del British de 1985, un jugador que responde al nombre de David Robertson repetía una trampa hoyo tras hoyo. Iba con celeridad al «green» y se adelantaba la bola unos cuantos metros. Después de 14 hoyos, sus compañeros de partido empezaron a sospechar y avisaron al árbitro. Fue descalificado, se le puso una multa de 30.000 euros y le cayó una sanción de 30 años sin jugar en torneos profesionales. 


El bote de la china Zhu
 
deporte 

El tenis, por norma un ejemplo de deportividad, se lleva las manos a la cabeza por un polémico episodio vivido hace unos días en Indian Wells. En el encuentro entre la veterana Francesca Schiavone, de 34 años, y Lin Zhu, de 21, se produjo una trampa vergonzosa que sacó de quicio a la italiana. El árbitro picó y la china se hizo la loca. 


Fue justo al terminar el segundo set. La china tenía 15-40 con 5-3 a su favor y corrió hacia una dejada de Schiavone. Se estiró al máximo y devolvió la bola de forma magistral, un puntazo. El problema es que la bola botó en el suelo antes de pasar al otro lado de la pista, pero el árbitro no se percató y Lin Zhu se apuntó el tanto. 


Puñetazos con yeso
 
escandalo 

Luis Resto era un boxeador del montón, un deportista sin demasiado palmarés que se enfrentaba a Billy Collins en un combate muy desigual. Collins ya tenía un nombre en el mundo del boxeo, pero perdió de forma sorprendente. Con el tiempo, se descubrió que su entrenador, Carlos «Panamá» Lewis, había puesto yeso en el interior de los guantes de su pupilo. De ahí la dureza de sus golpes. Lewis fue castigado con un año de cárcel. 

 



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El mayor engaño de la Premier
 
historia 


Ali Dia ( 20 de agosto de 1965) tenía más de 30 años cuando se le presentó la oportunidad de su vida. Iba a debutar en la Premier con el Southampton porque el equipo estaba muy necesitado de delanteros y porque llegaba con una carta de recomendación. Graeme Souness, el entrenador, apenas pudo probarle antes del día en cuestión, pero no le quedaba otra que fiarse de aquella llamada de George Weah, mítico delantero liberiano que vendía las virtudes de su primo. Obviamente, ni era Weah ni su primo era futbolista. Después de aquel esperpéntico debut no volvió a saberse más del que ha sido considerado por muchos como «el peor jugador de la historia». 


11 
La espada mágica
 
Las trampas más escandalosas de la historia del deporte 

Boris Onischenko era un pentatleta que siempre será recordado por su escandalosa trampa que aplicaba en la modalidad de esgrima. El soviético, que compitió en los Juegos Olímpicos de 1968, 1972 y 1976, tenía un interruptor que activaba los tocados, una sofisticación tremenda. Los rivales no entendían que siempre sumara cuando no habían notado el impacto y al final se desveló el truco. 


12 
El corte de Rojas
 
trampas 

Roberto Rojas, el portero de la selección de Chile, simuló una agresión desde la grada durante un partido contra Brasil. Era clasificatorio para el Mundial de Italia de 1990 y Chile necesitaba la victoria. Iba perdiendo 1-0 cuando se hizo adrede un tajo en la cara buscando la suspensión del partido. Chile se retiró del campo por falta de garantías y de seguridad. Varios jugadores y dirigentes fueron salpicados por ese escándalo y Chile no pudo jugar en el Mundial de 1994.





13 
Los balones desinflados de Brady
 
deporte 

Estados Unidos está conmocionada por la trampa de un héroe. Tom Brady, jugador más Valioso (MVP) de la última Superbowl, ha sido suspendido para los primeros cuatro encuentros de la próxima temporada por el escándalo de los balones deshinchados. 

Todo ocurrió cuando los New England Patriots (equipo de Brady) vencieron por un aplastante 45-7 a los Colts de Indianápolis el pasado 18 de enero en la final de conferencia. Los Colts se quejaron de que los balones con los que se había jugado el encuentro estaban desinchados. Los balones en cuestión fueron intercambiados durante el primer tiempo, cuando los Patriots ya ganaban de forma clara.

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